Bienvenido al espacio virtual del Ciclo de Talleres, de Fundación Archipiélago.
Presentación:
Todos los días repetimos una rutina mas o menos parecida, que es la que conforma nuestra manera de vivir. Nuestra manera de vivir o nuestro modo de vivir es precisamente un “hacer reiterado”, en el cual entra nuestra profesión.
Si bien podemos decir que ninguna clase es igual o idéntica a otra, o que nunca se repiten las mismas condiciones, siempre estamos mirando al afuera.
Entonces que es o ¿Qué sería “mirar adentro” o “mirar al adentro” de cada uno?
Es aquí donde te invito a iniciar este camino, un camino que puede parecer sencillo por momentos o imposible tal vez en otros. Mirarse, implica detenerse, por tanto para mirarme tendré que dejar de hacer todo, absolutamente todo para poder mirarme.
No es un simple mirarse al espejo, no es buscar la devolución de una imagen que me conforme.
Mirarse y la necesidad o el hecho de detenernos es precisamente difícil, implica vernos y no ver o no reconocer lo que vemos, que no nos guste lo que vemos, y de ahi ya es difícil volver.
comenzamos la historia que implica a cada uno de nosotros …
Lunes 25 al domingo 31 de agosto – 2025
Resumen
Guillermo Magi presentó los talleres asincrónicos de la Fundación Archipielago, explicando que el objetivo es fomentar la reflexión sobre las prácticas docentes y los paradigmas educativos. Guillermo enfatizó la importancia de la reflexión para el cambio, utilizando la metáfora de Juan Salvador Gaviota.
Detalles
- Introducción a los Talleres de la Fundación Archipiélago Guillermo explicó que el encuentro, aunque no estaba previsto, serviría para presentar los talleres y sería grabado para aquellos que no pudieron asistir. Los talleres serán asincrónicos, manejándose principalmente por WhatsApp para que cada participante pueda trabajar a su propio ritmo y en los horarios y momentos más convenientes y sobre todo posibles.
- Acceso al Espacio Virtual El ingreso al espacio virtual diseñado para los participantes lo encuentran en la página web de la fundación. La dirección o dominio web de la fundación ha tenido una pequeña variación y es importante estar atento al intentar ingresar, la encuentran en www.archipielago.ar (no es ya puntoorg puntoar). Ingresando a la plataforma en el Menu Principal, se posicionan con el mouse sobre “ciclo de talleres” y se desplega un boton “ingresar”, alli deben clkiquear. Los lleva a la puerta con llave (es solo una metáfora) ahi les pide una clave la cual es la misma para todos. Es la palabra talleres (todo en minúsculas, no es necesario que se cursiva o con el color resaltado).
- Concepto de Rutina y Reflexión en la Educación Como ideas o focos donde apuntar en este espacio y en esta experiencia de los talleres, Guillermo abordó la idea de que los seres humanos están inmersos en una rutina, equiparando la rutina a un ritual, como el de ir a la escuela todos los días. Propuso que el objetivo de los talleres es crear un espacio para reflexionar y cuestionar por qué hacemos las cosas de cierta manera, especialmente en la práctica docente, instando a los educadores a considerar si han cambiado su forma de enseñar con el tiempo.
- Análisis de Paradigmas Educativos y Modas Pedagógicas Guillermo Magi presentó una perspectiva histórica de las modas pedagógicas, desde el conductismo en los años 60 y 70, que fue cuestionado por no explicar lo que sucede entre el estímulo y la respuesta. Continuó con el constructivismo en los 80, que se percibía como una “guerra” entre profesores conductistas y constructivistas, y luego la evolución hacia modelos más técnicos en los 90, la Ley Nacional de Educación en la década de 2000, y finalmente la importancia de las emociones y la inteligencia artificial en la educación actual.
- Importancia de la Reflexión para el Cambio Guillermo enfatizó que la reflexión es fundamental para el cambio, no solo en la educación sino en la vida en general. Sugirió que el cambio no implica deshacerse por completo de lo viejo, sino que lo nuevo se construye sobre lo preexistente, y que incluso un pequeño porcentaje de permanencia mantiene el concepto de cambio. Para él, la reflexión es una práctica humana en desuso que requiere detenerse y mirar hacia adentro, incluso si eso implica ver lo que no nos gusta de uno mismo.
- La Metáfora de Juan Salvador Gaviota La analogía del libro “Juan Salvador Gaviota” para ilustrar la idea de reflexión. Explicó que, a diferencia de las gaviotas que volaban solo para comer, Juan Salvador Gaviota buscaba volar por el puro placer de aprender nuevas técnicas y perfeccionarse. Concluyó que el momento en que Juan Salvador Gaviota revisaba sus vuelos en la playa era el equivalente a la reflexión, un aspecto que, según él, falta tanto en la escuela como en la vida cotidiana.
Comparto una reflexión de mi autoría acerca de Juan Salvador Gaviota.
“Hay tanto que aprender!”
El personaje que Richard Bach nos presenta en “Juan Salvador Gaviota” nos trae a la reflexión una serie de aspectos de la vida del ser humano, de nuestra vida cotidiana, fundamentalmente del motivo de nuestra existencia y de los supuestos de nuestro comportamiento.
Juan Salvador Gaviota encarna en el relato las ansias y apetencias que en la sociedad se le adjudican a los soñadores, a los idealistas, a aquellos que desean algo distinto, pero muy distinto de la totalidad de la “bandada”.
Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos dado o seguimos dando cobijo a esos deseos, nos gustaría vivir con esos principios e ideales, pero pareciera que solo son posibles en condiciones muy especiales y a veces solo temporales, es decir en algún momento o lapso particular de nuestra vida.
Quiero compartir en este momento un extracto del relato del texto citado, que cuenta lo siguiente.
“La mayoría de las gaviotas no se molestan en aprender sino las normas de vuelo más elementales: cómo ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para esta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo, Juan Salvador Gaviota amaba volar.
Este modo de pensar descubrió, no es la manera con que uno se hace popular entre los demás pájaros. Hasta sus padres se desilusionaron al ver a Juan pasarse días enteros, solo, haciendo cientos de planeos a baja altura, experimentando.
No comprendía por qué, por ejemplo, cuando volaba sobre el agua a alturas inferiores a la mitad de la envergadura de sus alas, podía quedarse en el aire más tiempo, con menos esfuerzos; y sus planeos no terminaban con el normal chapuzón al tocar sus patas en el mar, sino que dejaba tras sí una estela plana y larga al rozar la superficie con sus patas plegadas en aerodinámico gesto contra su cuerpo. Pero fue al empezar sus aterrizajes de patas recogidas –que luego revisaba paso a paso sobre la playa- que sus padres se desanimaron aún más.
-¿Por qué, Juan, por qué?- preguntaba su madre-. ¿Por qué te resulta tan difícil ser como el resto de la Bandada, Juan? ¿Por qué no dejas los vuelos rasantes a los pelícanos y a los albatros? ¿Por qué no comes? ¡Hijo, ya no eres más que huesos y plumas!.
-No me importa ser solo hueso y plumas, mamá. Sólo pretendo saber que puedo hacer en el aire y qué no. Nada más. Sólo deseo saberlo.
-Mira, Juan –dijo su padre, con cierta ternura-. El invierno está cerca. Habrá pocos barcos, y los peces de superficie se habrán ido a las profundidades. Si quieres estudiar, estudia sobre la comida y cómo conseguirla. Esto de volar es muy bonito, pero no puedes comerte un planeo, sabes? No olvides que la razón de volar es comer.
Juan asintió obedientemente. Durante los días sucesivos, intentó comportarse como las demás gaviotas; lo intentó de verdad, trinando y batiéndose con la Bandada cerca del muelle y los pesqueros, lanzándose sobre un pedazo de pan y algún pez. Pero no le dio resultado.
Es todo tan inútil, pensó, y deliberadamente dejó caer una anchoa duramente disputada a una vieja y hambrienta gaviota que le perseguía. Podría estar empleando todo este tiempo en aprender a volar. ¡Hay tanto que aprender!”
Hasta ahí el relato.
Juan Salvador Gaviota era consciente que aquello que se ama en la sociedad no suele convertirnos en populares, sobre todo si nuestro amor se orienta a trasgredir la elección de las mayorías.
En la bandada se vuela con un solo objetivo: comer, y esta gaviota quería, amaba y deseaba volar, solo volar por el mismo hecho de volar. Quería desarrollar la técnica del vuelo para superarse, quería darle y adjudicarle a la experiencia de volar aquello que lo motivaba solamente a él.
Destinaba tiempo, algo tan valioso, en perfeccionar y disfrutar de aquello que amaba.
Los padres, referentes para Juan de la bandada o digamos así de la sociedad, ven con cierta vergüenza que su hijo no sea como los demás, que sea el diferente, el distinto y en cierta medida les provocaba miedo, inseguridad, pena y se esfuerzan por encarrilar a su hijo nuevamente en los andariveles de la bandada.
En la sociedad esta imagen de los padres está reseñada por instituciones, como la escuela, o medios, como la televisión; que nos “dicen” qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo.
Nos debatimos a diario entre esta imagen superyoica con un fuerte mensaje orientado a pertenecer a la bandada, y nuestros deseos, ubicados en los fondos del baúl de nuestros sueños. Ser de la bandada nos da seguridad y elimina riesgos y desconcierto. Bucear en aquél baúl a la caza de nuestros sueños nos obliga al desafío cotidiano de ser constructores de nuestro propio destino.
“Hay tanto que aprender!”, dice Juan Salvador Gaviota, y podría ser la línea que nos conecte con aquellos fondos de nuestro baúl, más allá de nuestra condición y situación social, hay mucho para aprender y podemos rescatar una vez más la ilusión que nos provoca lo desconocido, pero sobre todo la emoción de tejer nuestra propia vida.
El texto que precede es un capítulo del libro “Acerca de la reflexión humana”.
Disponible para descargar y usarlo para distintas situaciones a preparar en el aula, en la escuela, en nuestra vida cotidiana. DESCARGAR TEXTO DE Juan Salvador Gaviota
Lectura de referencia acerca de la enseñanza de las ciencias sociales. Autor Isabelino SIEDE
El texto de lectura que comparto es muy apropiado en mi opinión para analizar lo que hacemos.
continuará …
Segunda semana de taller, semana que nos recibe con el mes de la primavera, con el día del maestro, como queriendo darnos una caricia para vivir estos días.